Gica Hagi, el Maradona de los Cárpatos, afirma que “en la Rumania comunista se vivía muy bien”

El último campeón de la liga de fútbol rumana ha sido el equipo creado por Gica Hagi, hace apenas 8 años, el FC Viitorul Constanța, con el que ha intentado recuperar el deporte basado en la cantera y en la formación de base, frente al fútbol de talonario, capitalista, que domina el panorama deportivo rumano en la actualidad. Hagi salió campeón además siendo presidente y director técnico del club rumano.
Por ello, rescatamos aquí una famosa entrevista realizada al crack rumano, Gica Hagi, hace apenas 4 años, en la que le contaba a un periodista británico que se vivía muy bien durante la Rumania comunista y que los éxitos deportivos de aquella época se deben al sistema socialista.
A la pregunta del periodista ingles, ¿Cómo era la vida entonces?, Hagi respondió provocando un escándalo en los medios de propaganda rumanos, acostumbrados a ocultar los logros del comunismo rumano (pues están en manos y al servicio de los mafiosos que han saqueado la riqueza del pueblo rumano durante estos últimos 28 años. Sin embargo, el genio del balón afirmó, sin tapujos, que entonces “nada era casual. En aquel momento nos sentíamos (el pueblo rumano) muy bien, creciendo en un medio pacífico y agradable. Teníamos unas condiciones excelentes de crecimiento, y éramos civilizados y estábamos bien educados”.

Cine inscrie golul din finala Cupei RSR 1989
Como hemos dicho más arriba, Hagi explicó también que el sistema comunista tuvo un papel esencial en el hecho de que el fútbol rumano, como también otros deportes, lograran grandes éxitos antes de los años 90. “Lo único negativo era que no podíamos jugar en el extranjero”, terminó diciendo.
La sorpresa provocada entre los escribanos y mercenarios del sistema no ha sido tal entre el pueblo rumano que, como hemos dado a conocer en muchas ocasiones, reconoce, una vez tras otra, que las condiciones de vida eran bastante mejores antes del golpe de estado fascista de diciembre de 1989 que durante las posteriores dos décadas y media de imposición violenta de la barbarie capitalista.
De hecho, en los últimos estudios la evidencia de que el pueblo rumano no piensa, ni mucho menos, lo que defienden los medios de propaganda de la dictadura capitalista, confirmándose el reconocimiento generalizado por parte de los rumanos de que se vivía mejor en el Socialismo que bajo el régimen actual. Así resultó de la encuesta realizada por el Instituto Rumano de Evaluación y Estrategia (IRES), en la que casi el 70% de los rumanos pensaban igual que Gica Hagi, o del estudio efectuado por el Instituto Nacional para el Estudio de los Servicios y el Consumo de la Población (INSCOP), según el cual el 60.5% de los rumanos consideran que viven peor en la actualidad que antes de 1989 (ambas encuestas realizadas con motivo de los 25 años de capitalismo en Rumania).
Uno de los últimos sondeos de opinión, en el que se preguntaba qué opinión se tiene del antiguo Partido Comunista Rumano en comparación con los partidos actuales, un 52% respondió que prefieren al PCR, y solo un 18% afirmó lo contrario. Del resto, un 22% no opinó y el 8% pensaba que “todos son lo mismo”.
Por supuesto, no queremos decir que con sus declaraciones Hagi demuestre que sea comunista, ni mucho menos. Sin embargo, teniendo en cuenta la demoledora realidad, en Rumania hay pocos que no reconocen, voluntariamente u obligados por las circunstancias, que, en mayor o menor medida, en comparación con el desastre provocado por 28 años de neoliberalismo capitalista, en los años de Socialismo se disfrutaba de mayor bienestar social y una mejor calidad de vida para todos.
Solamente los que viven con el miedo de que un día, de nuevo, los trabajadores rumanos recuperen lo que le han robado violentamente, o los que han sido domesticados por la propaganda de aquellos, que hoy tienen en sus manos todos los medios de comunicación, es decir, solamente los grandes mafiosos y sus esclavos, siguen esforzándose en negar la evidencia rotunda de que el paraíso capitalista no fue más que una mentira en la que, eso sí, muchos creyeron. No obstante, debido al infierno que viven hoy los rumanos bajo la tiranía del capital, son cada vez más los que reconocen, con rabia o con resignación, que si algo se parecía algo a aquel edén era, en realidad, lo que disfrutaban antes de la imposición sangrienta del régimen actual (es decir, trabajo, sanidad, educación, cultura, deporte y todas las necesidades esenciales para el desarrollo integral del hombre).
Steaua de Bucarest, campeón de la Supercopa de Europa, 1987
Gheorghe Hagi, que como decimos no es comunista, no puede ocultar la verdad de los últimos 28 años sufridos por los rumanos. Según él, lo único “negativo” era que “no podían salir del país a jugar al fútbol!, algo bastante insignificante si lo comparamos con lo que el propio futbolista reconoce como positivo: el resto de las cosas. Así, Hagi no hace más que estar de acuerdo con lo que afirma la mayoría de los rumanos: antes de 1989, durante el Socialismo, el bienestar general era mayor, y la vida era incomparablemente mejor que bajo el régimen actual.
Por supuesto, las alabanzas de Hagi, como la de la mayoría de los rumanos, a los años de Socialismo se refieren en general al bienestar material. En realidad, y esto fue la causa principal que provocó la caída del Socialismo, tanto en Rumanía como en el resto de los países que lo disfrutaron, ese desarrollo material no fue paralelo a la profundización del poder de la clase trabajadora, sino que se fue desarrollando una clase pre capitalista, elitista, dentro del propio partido comunista, que fue el principal factor, por su presión para romper las limitaciones del sistema socialista a su enriquecimiento personal, la que acabaría facilitando el golpe de estado fascio-capitalista y fomentando la desmovilización de las masas.
Un error del que los comunistas han de extraer la siguiente moraleja para evitar cometerlo de nuevo en los futuros avances revolucionarios de la humanidad hacia un mundo sin explotación: en la lucha de clases contra los explotadores no hemos de bajar la guardia jamás, ni siquiera dentro de una supuesta sociedad socialista.

Foto2: Final Copa de Rumania, 1989: Hagi lanza una falta con el cartel del P.C.R. en la grada
Foto3: Steaua de Bucarest, campeón de la Supercopa de Europa, 1987 (Hagi el cuarto por la izquierda de la fila).

Del blog ‘Un vallekano en Rumania / Un vallekan în România’

Leave a Reply

Escuela Fútbol Rebelde
Fútbol, Ideas y Revolución
Cuando empecé en Rosario Central teníamos prohibido gritar un gol de penal, porque un gol de penal lo hace cualquiera
Cesar Luis Menotti
Traducir
Contacto y Redes Sociales

Correo:

Correo

Twitter:

FRtwitter


Facebook
FacebookFR

Google+

Estadísticas del FR

estadisticasFR50 copia

BanderaFRondas

Twitter
Talleres y Actividades

AFICHE-SERIES-FR-Aclarado.jpg

El Fantasista40

ciclo cine FR

unete al estrella

Medios Populares

FR contra el capitalismo

barra lateral copia

AIT

againsfm copia

diegonofn copia

FR antiracista copia

anti-represion1 copia

no+afp1

mapuche copia

Internacionalismo
Translate »