Columna: Crítica a un año de la nueva Liga MX

“Hace medio siglo, era raro que un partido terminara sin goles: 0 a 0, dos bocas abiertas, dos bostezos. Ahora, los once jugadores se pasan todo el partido colgados del travesaño, dedicados a evitar los goles y sin tiempo para hacerlos.”  (Eduardo Galeano –El fútbol a sol y sombra)
Por Paulin Mendiak. Hace algunos meses atrás aun en el año de 2012, ocurriría un acontecimiento sin precedentes en los annales del fútbol mexicano, se esperaba fuera un hitó. Una orquesta en vivo daba a conocer lo que seria el flamante himno de la nueva liga, que a la postre seria llamada MX, ya con escuchar la melodía nos podíamos dar una idea muy general de lo que vendría, no siendo muy perspicaces, al escuchar los acordes te venia a la cabeza una composición por demás famosa, melódica y agradable al oído, no es que el himno de la LigaMX contara con las mismas características, sino que se percibía sin ser un músico experto que es un muy mal intento de copiar el de la Champions League, así entonces sin siquiera escuchar a su eminencia Decio de María, sobre los pormenores de la nueva competición, la liga se perfilaba a ser una copia de las europeas.

No quiere decir que esto último lo veamos mal, el que se tome de modelos a las ligas del fútbol europeo no tiene nada de malo, por algo están allá las más importantes del planeta,  lo que está mal es que dicho modelo sea tomado así nada más sin hacer un análisis de la realidad local o sin resolver aun males históricos que venimos arrastrando desde hace tiempo, que se nos quieran imponer esos esquemas como si fueran la panacea. El aficionado a lo largo de toda la trayectoria histórica de este deporte, siempre ha tenido uno de los papeles más importantes, sí no es que el más primordial. Los equipos, los colores de club, los jugadores leyenda, cobran valor a partir del papel del aficionado, mismo que va perdiendo protagonismo, siendo sustituido por lo que eminentemente resulta ser el factor principal en el fútbol actual: dinero.
imageA decir del propio Decio: “La Liga cuyo nombre propio será [es] Liga MX y para la Liga de Ascenso, Ascenso MX, porque MX es lo que nos identifica a los mexicanos, se reconoce, es moderno y porque hoy las comunicaciones terminan siempre en MX”, resulta por demás un argumento de lo más flojo y hasta llega a rayar en lo estúpido, el problema no es el nombre, las ligas a lo largo del planeta tienden a sintetizar en una o dos palabras el nombre de sus respectivos torneos, el problema es el argumento. Yo en lo personal no me siento identificado por el “MX”, si el punto es una cuestión de identidad también se pudo haber llamado “Liga Guadalupana”, ”Nopaligue” (en Spanglish), “Liga Premier Aztlán” o que se yo. En la carestía de fundamentar de bien a bien el porque se eligió ese nombre para la liga, los dirigentes evidencian la mentalidad obtusa con la que están manejando el futbol nacional.
En el planteamiento de objetivos se dejan ver otras limitantes, no es un secreto para ninguno de los que nos interesamos por el fútbol, que desde hace mucho, no hemos tenido dignos representantes al frente de nuestra Federación (por lo menos yo que nací en el 85, no recuerdo ninguno, tal vez alguien de más edad nos recomiende algún nombre), nos la hemos pasado de escándalo a decepción, del “No se pudo” al “Ya merito”: los cachirules del 88, las eliminatorias cada vez mas complicadas (evidentemente las selecciones del continente han crecido y la de nuestro país no ¿de que otra forma nos explicamos, que equipos con los que se arrasaba ahora apenas se les gane con la mínima diferencia, se empate o incluso se sufran derrotas?), el eterno octavo partido en los mundiales y eso hablando de selección nacional… hablando de clubes la lista se incrementaría considerablemente.
Decía Decio de María en aquella ocasión de 2012:
“Los objetivos que tenemos es hacer más atractivo el fútbol, coadyuvar con la FMF para mejorar el arbitraje mexicano, el buen funcionamiento de las Comisiones, fortalecer la economía de los clubes, participar proactivamente en el desarrollo social de nuestro País y ser más atractivos ante el aficionado y el televidente que asisten o ven semana a semana.
Desglosemos y definamos cuantos de esos objetivos se han alcanzado, ya a un año de haberse implementado este modelo, tiempo suficiente para emitir un veredicto. Primero nos dice: “Hacer más atractivo el fútbol”; este aspecto nos resulta redundante, el fútbol por si mismo ya es atractivo, si así no lo fuera no despertaría las pasiones por su desenvolvimiento alrededor del globo, lo que han conseguido, no solo en el caso de México, es hacerlo menos atractivo, podemos hacer una lista de los porqués pero mencionemos solo algunos aspectos, como el que los jugadores tengan prohibido hacer un festejo estrepitoso al anotar algún gol, el hecho de que muestren un mensaje de agradecimiento o una dedicatoria plasmada en una playera debajo del jersey o un festejo premeditado y ensayado en los entrenamientos, siempre y cuando se desarrollen en un clima de respeto no veo por ningún lado una actitud antideportiva, el fútbol siempre ha sido una fiesta, solo hasta que llegaron ustedes se convirtió en una aburrida industria.
Luego también de María dice: “coadyuvar con la FMF para mejorar el arbitraje mexicano”; nunca hemos gozado de silbantes excelentes, sin embargo nombres como los Brizio Carter, Ramos Rizo, Archundia Téllez, entre otros, aunque no tuvieran nuestra simpatía, en más de una ocasión despeñaban aceptables papeles en el terreno de juego, algo inherente en el aficionado es la queja permanente y el insulto constante hacia el arbitro, eso no impide, que muy a nuestro pesar, en ocasiones aceptemos los buenos trabajos de los silbantes. No obstante, el año que llevamos de LigaMX ha sido por mucho el más polémico (de que tengo memoria) en cuanto a las actuaciones de los nazarenos, no hubo jornada en la que no se escuchara queja ya sea de jugadores, técnicos o directivos, respecto al accionar de los mismos, hoy día destacan más en nuestro balompié precisamente por sus decisiones polémicas o incluso por parafernalias o excentricidades.
De igual forma el dirigente habla de: “fortalecer la economía de los clubes”; mejor que especifique a que clubes se refiere, de la palabra a la acción hay mucho trecho, la economía que se fortalece casi siempre es la de esos clubes consolidados, de dueños-empresarios con poderío económico, con flujo de capitales y posibilidades financieras casi ilimitadas. Las reglamentaciones y normatividades van siendo elaboradas para favorecerlos a ellos y para encontrar lagunas en las mismas y echar mano de ellas en cualquier momento que se vean desfavorecidos. Esos manejos impiden que nuevos clubes entren al escenario del futbol mexicano y solo permanezcan de manera anecdótica, evitan a toda costa que se hagan de una historia, que alimenten una tradición. Y luego nos salen con el cuento de que los equipos que asciendan al máximo circuito deben poseer una infraestructura adecuada para conservar la categoría,  seamos francos, de la totalidad de equipos que conforman el AscensoMX, tal vez cinco cumplen con los requisitos y eso es decir mucho, sino solo hay que voltear a ver la compra-venta de franquicias que se dio a finales de este ultimo torneo.
El salario mínimo en nuestro país no rebasa los $70 (5.5 dlrs.) y en promedio las entradas para los estadios equivalen, por lo menos, a dos salarios mínimos,  esto nos lleva a pensar a que la razón por la que muchos de los recintos deportivos, ávidos de modernidad,  no cuenten con la asistencia fluida y constante de aficionados es por los altos precios (aunado obviamente al juego poco atractivo de sus respectivos equipos, que genera apatía) y todo esto sin contar los costos de transporte, botanas y/o bebidas. Luego  pues nos queda la televisión y nos encontramos que de manera sistemática, de acuerdo a los intereses maléficos de los inversionistas, se definen que partidos se restringen a televisión de paga y cuales no, para terminar “disfrutando” el (los) partido(s) que ellos deciden.  De esta manera dudo mucho se cumpla con las palabras de Don Decio cuando se refería a que la nueva liga esta enfocada a: “participar proactivamente en el desarrollo social de nuestro País y ser más atractivos ante el aficionado y el televidente que asisten o [nos] ven semana a semana”
De ser cumplidos todos estos objetivos, se planteaba que para el año 2015 se pueda tener una afición creciente con una asistencia promedio superior al 50% en los estadios y un rating arriba del 8% por semana, por como se ven las cosas estamos muy lejos de eso, si acaso lo que se puede llegar a cumplir es lo de elevar al rating, cada vez somos más los que optamos por ver los partidos por televisión o vía Internet, que asistir a los estadios. Los  aficionados al acudir a los partidos, nos convertimos en inversionistas, aportamos, en pequeñas cantidades, dinero que colabora en el fortalecimiento del club, al comprar un jersey de igual forma un porcentaje va para el equipo y así podemos enumerar otras cosas. Sin embargo nunca se nos va a ver de esta forma, tenemos lo que queremos, nosotros mismos al no adquirir esta conciencia estamos entrando en el mismo juego que el de los que manejan a sus anchas el fútbol, ellos deciden todo: si puedes o no ir vestido de cierta forma, si puedes o no pertenecer a una barra brava, si las barras o los aficionados comunes pueden o no contar con banderas o “trapos” en las tribunas, si puedes o no viajar cuando  tu equipo juega de visitante y un largo etcétera.
La copa y trofeo que se entrega al campeón de cada certamen, ya sea LigaMX o CopaMX, son reflejo del fútbol que tenemos, ambas preseas son insípidas, austeras, carentes de todo elemento estético, llanas, feas a secas… árbitros mediocres, partidos amañados, boletajes caros, jugadores tratados como mercancía, desaparición-aparición de equipos y un largo etcétera. Dudo mucho que cualquiera de los actuales dirigentes lea estas líneas, pero “zapatero a tus zapatos”, la mayoría de ellos (sino es que todos) nunca había incursionado en los avatares del fútbol, salieron de la nada y ocuparon puestos por compadrazgo o tal vez para cubrir los manejos turbios de sus antecesores. Decio de María tiene dos defectos: 1. Ser economista y obviamente privilegiar el manejo del dinero como principal prioridad, y 2. Ser americanista, que sin dudas le afecta en el terreno de lo moral (léase a manera de sarcasmo). A fin de cuentas, el fútbol esta cediendo ante los embates de la modernidad mercantilista y que esto cambie solo depende de que uno de los componentes que conforman esta maquinaria cobre conciencia de su papel fundamental: El Aficionado.
¡¡¡No al fútbol moderno!!!
Recuperemos los viejos valores de este noble deporte.
Fuentes del Autor
Medio tiempo – Noticias (4 y 16 de julio 2012).
Terra Deportes (4 y 16 de julio 2012).
“El dueño de los reflectores”, en el blog de Héctor Huerta.
Fuentes: http://paulinmendiak.tumblr.com/

Leave a Reply

Escuela Fútbol Rebelde
Fútbol, Ideas y Revolución
El niño pobre, en general negro o mulato, encuentra en el fútbol la posibilidad de ascenso social, que no tiene otro juguete que la pelota: la pelota es la única varita mágica en la que puede creer. Quizás ella le dé de comer, quizá lo convierta en héroe o dios. (...) La miseria lo adiestra para el fútbol o el delito.
Eduardo Galeano
Traducir
Contacto y Redes Sociales

Correo:

Correo

Twitter:

FRtwitter


Facebook
FacebookFR

Google+

Estadísticas del FR

estadisticasFR50 copia

BanderaFRondas

Twitter
Talleres y Actividades

AFICHE-SERIES-FR-Aclarado.jpg

El Fantasista40

ciclo cine FR

unete al estrella

Medios Populares

FR contra el capitalismo

barra lateral copia

AIT

againsfm copia

diegonofn copia

FR antiracista copia

anti-represion1 copia

no+afp1

mapuche copia

Internacionalismo
Translate »