Las Malvinas: 30 años de un conflicto, en clave futbolística

el príncipe Guillermo durante las controvertidas maniobras

Tras tres décadas de letargo la disputa entre Argentina y Gran Bretaña por la jurisprudencia de las Islas Malvinas se ha reavivado. El motivo fue la participación del príncipe heredero Guillermo en un entrenamiento como piloto de helicóptero de un buque de guerra británico en la zona. Una presencia que el gobierno argentino entendió como una provocación. Y todo ello cuando el 2 de abril se van a cumplir 30 años del desembarco de las tropas argentinas en las Malvinas.
30 AÑOS DE UN CONFLICTO POSTCOLONIAL
A pesar del conjunto de procesos por la independencia que durante los años sesenta del siglo pasado acabaron con buena parte de las colonias de las metrópolis europeas, aún hoy en dia perviven algunos conflictos postcoloniales. Uno de ellos es el que dirime la soberanía de las islas Malvinas, un pequeño archipiélago situado en el Atlántico Sur que a mediados del siglo XIX, tras años de presencia francesa y española, fue ocupado por Gran Bretaña. Fue en enero de 1833 cuando desembarcaron las fuerzas británicas tomando posesión de las Falkland Islands, nombre inglés con que se conoce al archipielago. Desde entonces las peticiones de los sucesivos gobiernos argentinos reclamando su devolución han sido una constante.
portadas de la revista Gente sobre la ocupación argentina de Las Malvinas
El punto más álgido de esta disputa aconteció en 1982 cuando estalló la Guerra de las Malvinas. El 2 de abril de ese año diversas unidades militares argentinas ocuparon las islas en la llamada Operación Rosario. La respuesta del gobierno británico presidido entonces por la primer ministro Margaret Thatcher no se hizo esperar. Seis semanas más tarde las tropas británicas desembarcaban en las Malvinas. La guerra anglo-argentina era una realidad.

LA GUERRA DE LAS MALVINAS. LA CONTIENDA DE LA DICTADURA
A nadie escapa que la declaración de guerra por parte de la Junta Militar argentina, presidida por aquel entonces por el general Leopoldo Galtieri, pretendía desviar la atención sobre los problemas económicos y la tensión social que vivía el país tras años de dictadura y, a la vez, unificar bajo el manto del patriotismo a toda la población. Con los británicos como culpables de todos los males del país el gobierno militar pretendía esquivar la asunción de los verdaderos problemas que acuciaban a la sociedad argentina: la enorme inflación, el empobrecimiento de las clases medias, el incremento de la deuda externa, el descenso de los salarios o el aumento de la pobreza.
el general Leopoldo Galtieri, sucesor de Lacoste en la presidencia argentina
Finalmente, el 14 de junio de 1982, el éxito de la Operación Corporate provocó que el ejército argentino se rindiera. La derrota militar supuso el restablecimiento de la administración británica del archipiélago. A pesar de la brevedad de la contienda, 649 soldados argentinos y 255 británicos perdieron la vida, también murieron tres isleñas cuando por error un proyectil lanzado por la fragata Avenger alcanzó su vivienda.
El desembarco de tropas argentinas en las Islas Malvinas provocó una rápida reacción del gobierno británico presidido por Margaret Thatcher. La movilización del ejército fue immediata. El inicio de las hostilidades sólo fue cuestión de días, los que tardaron en llegar al archipiélago los buques de la armada real británica. La guerra fue una realidad, un conflicto que también tuvo su prolongación en el fútbol.
ARDILES- VILLA. UNA DUPLA ARGENTINA EN SUELO ENEMIGO
Villa y Ardiles a su llegada al Tottenham posando junto a Keith Burkinshaw
Corría la temporada 1977/78, aquella en la que el Tottenham Hotspur había logrado el ascenso a la primera división del fútbol inglés de la mano del técnico Keith Burkinshaw tras clasificarse en tercera posición, después de Bolton Wanderers y Southampton, en el campeonato de segunda. Para afrontar el reto de jugar con garantías en la Premier la directiva del conjunto londinense fichó a dos de los jugadores que habían deslumbrado durante el Mundial’78 con la selección argentina, los centrocampistas Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa. Así fue como ambos llegaron al fútbol británico en 1978. El primero procedente del Club Atlético Huracán y el segundo fichado de Racing Club.
Fueron los dos primeros extranjeros en jugar en el fútbol inglés después que este reabriera sus fronteras a los futbolistas foráneos. Pronto se convirtieron en la referencia del juego de los spurs. Tanto es así que Ardiles fue nominado para ser elegido mejor futbolista de la Premier. Por su parte Villa, en 1981, fue el autor del gol ante el Manchester City que hizo campeón al Tottenham en la final de la FA Cup. Un hito que no pudo repetir cuando en mayo de 1982 su equipo se enfrentó a doble partido al Queens Park Rangers para revalidar el título de campeón de la copa de la asociación inglesa de fútbol. Ricardo Villa, Ricky como era conocido por los aficionados británicos, no fue alineado. El motivo fue que no se consideró idóneo que si el Tottenham se alzaba en el estadio de Wembley con el trofeo la princesa Ana impusiera la medalla a un argentino. Para ese partido, Ardiles ya estaba descartado previamente por su incorporación a la concentración de la selección argentina que tenía que disputar el mundial de España’82.
LA GUERRA DEL FAIR PLAY
Con Ardiles y Villa el Tottenham completó unas temporadas exitosas. Su estancia en el club inglés coincidió con el estallido del conflicto de las Malvinas. A pesar de la incomodidad que supuso para Villa el hecho de jugar en Inglaterra durante el conflicto bélico, que afectó directamente a Ardiles ya que uno de sus primos el teniente José Leónidas Ardiles murió en combate tras ser derribado el avión que pilotaba aunque Osvaldo ya estaba jugando por aquel entonces como cedido en el Paris Saint Germain, la guerra nunca se trasladó al terreno de juego. Es más, Villa recuerda como durante un partido celebrado en White Hart Lane contra el Leicester, los aficionados visitantes presentes en las gradas del estadio empezaron a abuchearle cada vez que tocaba el balón por su condición de argentino. La reacción del público local dejó sorprendido al futbolista bonaerense cuando escuchó a su hinchada gritar “¡Argentina, Argentina!”. Al final de la contienda Ardiles regresó al Tottenham tras una aciaga temporada en el fútbol francés. A pesar de su momentania ausencia en el PSG y la contienda anglo-argentina, Ossie (mote con el que le conocían los aficionados del Tottenham) continuaba siendo un ídolo entre los seguidores spurs. Pero el conflicto bélico había truncado su proyección. El Tottenham incluso llegó a contratar los servicios de un psicólogo, John Syers, para intentar recuperar emocionalmente al jugador. Aunque como el propio Ardiles reconoció, “mi mundo entero se colapsó tras la guerra en las Malvinas”.
Más allá de las experiencias personales de los futbolistas argentinos del Tottenham, el conflicto de las Malvinas también tuvo repercusión más allá de los terrenos de juego. Las gradas de los estadios fueron uno de los escenarios donde se pudo visibilizar la pugna por el archipiélago del Atlántico sur.
tropas británicas ondeando la bandera británica tras reconquistar las islas
EL MUNDIAL COMO PROLONGACIÓN DE LA GUERRA: ESPAÑA’82
Un día antes de la firma del armisticio de la guerra de las Malvinas se inauguró oficialmente la fase final de la Copa del Mundo de fútbol España’82. Lejos de lo que se podía suponer, Argentina se presentó a la cita mundialista. También participó en el Mundial la selección de Inglaterra. De hecho, algunos de sus seguidores se enteraron del fin de la guerra viendo la comparecencia oficial de Margaret Thatcher por televisión en algún bar de Bilbao, ciudad que acogió los partidos del combinado inglés en la primera fase. A pesar de que Argentina e Inglaterra quedaron encuadradas en grupos diferentes y jugaron sus partidos en sedes distintas, sus seguidores protagonizaron algunos encontronazos. Sin duda una de las peleas más virulenta fue la llamada “Batalla de Zarautz”.
LA BATALLA DE ZARAUTZ: PISTOLAS Y HOOLIGANISMO
aficionados británicos en las gradas durante el Mundial’82
En dicha localidad gipuzcoana se albergaban algunos de los centenares de supporters ingleses que viajaron hasta la Península para seguir las evoluciones de su selección. De esta manera los aficionados trataron de evitar la vigilancia y los controles policiales que se habían establecido en Bilbao. En Zarautz coincidieron pequeños grupos de hooligans de diversos equipos ingleses, como el Chelsea, West Ham United, Tottenham Hotspurs, Southampton o Manchester United. La rivalidad que mantenían entre ellos pronto quedó en un segundo plano cuando se dieron cuenta que en la misma población se encontraban hospedados algunos barras bravas argentinos. El 19 de junio, tras un primer intercambio de pareceres sobre las Malvinas, la situación se agravó cuando los hooligans agredieron a los argentinos. Esa misma noche, dos barristas se dirigieron al hotel de los ingleses y dispararon sobre las habitaciones del establecimiento. Tras ser alertada por la dirección del hotel, la Guardia Civil se presentó en el mismo y detuvo a diversos seguidores  ingleses. La intermediación del embajador británico logró sacar a sus conciudadanos de la cárcel. Paradójicamente, en un primer momento y hasta que se aclaró la autoria de los disparos, la prensa recogió los incidentes como un posible atentado de ETA.
Un dia después, Inglaterra y Checoslovaquia se enfrentaron en el segundo partido del grupo de clasificación celebrado en el estadio de San Mamés. En el fondo ocupado por los seguidores británicos colgaba una pancarta con la leyenda: “Falklands- Zarauz We Win Wars” (Malvinas- Zarautz nosotros ganamos las guerras).
El periplo de los ingleses en el torneo acabaría pronto cuando, como también le sucedió a Argentina,  su selección cayó eliminada en la segunda fase. Los sudamericanos fueron derrotados por Brasil e Italia, que a la postre se alzaría con la copa, mientras Inglaterra quedó segunda de su grupo tras Alemania después de empatar a cero goles en el estadio Santiago Bernabeu contra el combinado anfitrión.
Fuente: http://carlesvinyas.wordpress.com/

Leave a Reply

Escuela Fútbol Rebelde
Fútbol, Ideas y Revolución
Se puede dejar de correr, o dejar de entrar en juego durante largos minutos; lo único que no se puede dejar de hacer es de pensar.
Cesar Luis Menotti
Traducir
Contacto y Redes Sociales

Correo:

Correo

Twitter:

FRtwitter


Facebook
FacebookFR

Google+

Estadísticas del FR

estadisticasFR50 copia

BanderaFRondas

Twitter
Talleres y Actividades

AFICHE-SERIES-FR-Aclarado.jpg

El Fantasista40

ciclo cine FR

unete al estrella

Medios Populares

FR contra el capitalismo

barra lateral copia

AIT

againsfm copia

diegonofn copia

FR antiracista copia

anti-represion1 copia

no+afp1

mapuche copia

Internacionalismo
Translate »